La incorrección en ‘insistir que’
La Fundación del Español Urgente advierte, entre sus recomendaciones con vistas a hablar y escribir correctamente nuestro idioma, sobre el uso de la construcción incorrecta insistir que.
En los medios de comunicación se pueden leer u oír ejemplos como «Ahmadineyad insiste que Irán cumple las reglas de la OIEA», «Rusia insiste que entrará en la OMC con Bielorrusia y Kazajistán» o «Miley Cyrus insiste que no colaborará con los Jonas Brothers».
El verbo insistir es intransitivo, por lo que no puede tener complemento directo. Con este verbo, aquello en lo que se hace hincapié o en lo que se persiste debe expresarse precedido de la preposición en, por lo que en los ejemplos anteriores lo correcto habría sido: «Ahmadineyad insiste en que Irán cumple las reglas de la OIEA», «Rusia insiste en que entrará en la OMC con Bielorrusia y Kazajistán» o «Miley Cyrus insiste en que no colaborará con los Jonas Brothers».
La Fundéu BBVA recomienda evitar el queísmo insistir que y sustituirlo por la construcción correcta insistir en que.
Fuente: Fundéu BBVA

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Cuando leí este artículo, recordé algunos piropos tan graciosos como estos: Estoy metido contigo como un clavo en la pared, Tú sí eres una mujer, no la que yo tengo en mi casa; Estás como me la recetó el médico, o este que un hombre le dijo una vez a mi hijo cuando era pequeño y él le echó tremenda mirada: Niño, te cambio tu mamá por la mía. Ciro Bianchi Ross nos deleita con este tema de los piropos:
Con frecuencia nos preguntan por qué el español es la única lengua que emplea el signo de interrogación inicial, y cuál es el origen del signo final de interrogación empleado en todas las lenguas europeas modernas. La respuesta nos la trajo al Foro Cervantes María López-Contreras González, quien investigó el tema en la red.
La Fundéu BBVA, siempre al tanto de que se hable y escriba correctamente nuestra lengua española, entre sus recomendaciones aclara que azteca no es sinónimo de mexicano, aunque se usa indistintamente y por supuesto, mal. Veamos lo que dice:
Nadie le advirtió de que la felicidad no es un estado eterno y duradero 






